Desde lejos se notaba que la tela era nuevita: el celeste y el blanco brillaban. No era más de un metro cuadrado de tafeta, atada a un palo de PVC de acaso un metro y medio. Pero eran cientos, que flameaban al compás de los cánticos de la hinchada. Los fanáticos decidieron ir a la cancha con esas banderas, en remplazo de las cuestionadas bengalas que, entre otros motivos, provocaron la clausura momentánea del “Monumental” tras el partido contra Boca.

“Hicimos la bandera para este partido (contra Unión), pero la idea es que ya quede permanente, de local y de visitante”, dijeron Federico García y su novia, Evangelina Arias. La bandera es blanca, con marco celeste, y el escudo del “Deca” en el centro. “Va a flamear también en los partidos de la Copa”, agregó él, en referencia a la Libertadores.

Un poco más atrás en la fila está Antonio de la Vega. “La hice para el último ‘banderazo’. Voy a traerla siempre a la cancha”, explicó. Y luego se puso a blandir el asta, mientras decenas de hinchas lo abrazaban y todos juntos gritaban cánticos alusivos a la participación de Atlético en el torneo más importante a nivel continental.

Romina, Mariana, Virginia y Érika también llevaron su “trapo”: un metro cuadrado de brillante celeste, con el infaltable escudo. “Sabíamos que muchos hinchas iban a venir hoy con banderas, así que nos propusimos hacer la nuestra”, contó Romina. Y añadió que se turnarán para hacerla flamear durante todo partido que el “Deca” juegue en el “José Fierro”.

La bandera de Andrés Estévez lleva una leyenda: “con el ‘DK’, de la cuna hasta el cajón”. “Es así: soy hincha desde que nací y esa pasión te acompaña toda la vida”, precisó a LG Deportiva. Añadió que con la clasificación a la Libertadores del año que viene está viviendo un sueño. “Voy a hacer otra bandera, que voy a estrenar cuando juguemos el primer partido de la Copa”, prometió.